Esta obra nace del encuentro entre la materia y el gesto. A través de la técnica de monocopia con maderas, cada trazo conserva la memoria del contacto: vetas, presiones y silencios que quedan impresos como huellas irrepetibles.
Las líneas horizontales, imperfectas y orgánicas, evocan paisajes internos, horizontes lejanos o fragmentos de tiempo suspendido. El contraste entre el negro profundo y la calidez del fondo neutro genera una tensión sutil, donde conviven la calma y la fuerza.
Es una pieza que invita a detenerse, a contemplar lo esencial, a habitar el vacío. Una obra única, donde lo simple se vuelve profundamente expresivo.
Todas las obras se realizan a pedido. El tiempo de producción es de hasta 30 días, a lo que se deberá sumar el tiempo de envío correspondiente. Las obras son monocopias, lo que significa que cada una es única y puede presentar mínimas variaciones.
Algunas obras pueden verse en mi estudio en zona norte, a la altura del km 30 de Panamericana (Ramal Pilar), coordinando visita previa. Contacto por WhatsApp para coordinar cita.