Acrílico sobre lienzo
Una obra que captura la esencia de lo sutil y lo intangible. Propone un recorrido visual sereno, donde las formas se desdibujan y los límites se vuelven difusos.
La paleta de tonos suaves y apagados construye una atmósfera de calma y profundidad, evocando paisajes lejanos envueltos en niebla. La composición invita a una contemplación pausada, generando una sensación de silencio y equilibrio.